Ya estaba todo listo para partir, las provisiones estaban cargadas, los buffers a toda máquina, y las peinetas en perfecto estado.
Pero hacia falta cargar nafta, y por supuesto que la shell de Villa Luzuriaga fue la proveedora fiel.
Los que estaban apurados, decidieron ir en subte.
Y algunos bajoneros (y chetos), optaron por la comodidad de la primera clase (en la foto podemos observar el menú en honor a Villa Gesell, que tantos aportes hizo a todos los manuales del blog).
El problema de todo esto era que no sabíamos en cual de todos parar.
Esto derivó en algunos hechos de violencia, aunque no hubo muertes que lamentar.
Y al final todo terminó como debía ser.Muchas gracias a todos los que hicieron posible esta fiesta, o sea gracias a mi, y gracias a todos los que vinieron. También gracias a los que no vinieron, porque si hubieran venido hubiese tenido que poner su foto, y la verdad que me rompe mucho los huevos poner fotos en el blog.
Y para los curiosos que preguntaban por el romance del Búho con una de las amigas de Corky, lo único que podemos decir es que se llama Alicia y que tiene olor a culo. Ah, en septiembre se casan.
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